Hace unos 9 años me diagnosticaron una enfermedad en la vista que se llama Queratocono, consistente en una deformación progresiva e irreversible de la cornea en ambos ojos. Al avanzar muy rápido no fue posible ningún tratamiento que detuviera su desarrollo, además en aquél tiempo no existían las técnicas que hay hoy en día.
Durante todos estos años he estado conviviendo con dicho problema y nunca ha interferido directamente en mi vida profesional de una manera determinante; aunque dicha enfermedad me provocaba muchos problemas de visión, cansancio, estrés, etc…
Desde hace 3 años soy paciente de la fundación INGO (Instituto gallego oftalmológico) en el cual me han ayudado mucho para tener una calidad de vida lo suficientemente digna que me permitiera realizar todas mis tareas, tanto personales como profesionales; siempre llevando al extremo los tratamientos que hicieran esto posible.
Al no ser un problema que físicamente sea destacable muy poca gente se ha percatado de ello y solamente lo han hecho las personas que están más cerca de mi. Continuar leyendo →